Ejército cuenta con la primera tripulación femenina

Revista Al Aire - prensa EJC

Ellas, dos oficiales y una suboficial, hacen parte de la primera tripulación de aviones de la Aviación del Ejército Nacional, en la aeronave de ala fija Grand Caravan.

Desde tempranas horas del día, la tripulación integrada por la Piloto al Mando, la señorita Capitán Íngrid Yuliana Arango Calderón, la Piloto, señorita Capitán Mayra Carolina Rojas Rodríguez y la Tripulante de vuelo, Cabo Segundo Camila Celis, llegan al Batallón de Aviación N°1, unidad a la cual pertenecen, para iniciar sus labores de vuelo, ahora como la primera tripulación femenina en ala fija de la Aviación del Ejército, pues anteriormente su papel era el mismo, pero al lado de hombres pilotos o tripulantes.

Estas tres jóvenes oriundas en su orden de los departamentos del Tolima, Boyacá y Santander, junto con su aeronave, serán las encargadas de liderar y apoyar la misión institucional en todo el territorio nacional, cada una en su especialidad de vuelo como piloto al mando, piloto y tripulante - técnico en mantenimiento aeronáutico.

Para conformar esta primera tripulación femenina, en primer lugar la señorita Capitán Ingrid Arango fue cumpliendo pasos o requisitos que la llevaron a ser la primera mujer piloto de la Aviación del Ejército Nacional, y, manteniendo su compromiso de seguir abriendo el camino a las mujeres militares en la aviación, se convirtió en el mes de noviembre del año pasado en la primera mujer piloto al mando, volando a la fecha más de 1.200 horas en los equipos BeechCraft King Air y ahora en el Grand Caravan.

Por su parte, la señorita Capitán Mayra Carolina Rojas, es la piloto, y es quien apoya todas las tareas de vuelo a la piloto al mando, además de realizar las tareas administrativas de pre vuelo y post vuelo. Y la cabo segundo Camila Celis, es quien se encarga de indicar a las pilotos las condiciones de seguridad de la aeronave para los procedimientos de encendido, carreteo, despegue, aterrizaje y parqueo, además de ser quien coordina y en ocasiones ejecuta las actividades de tanqueo de la misma, y cuando sea necesario, realiza labores de mantenimiento de la aeronave en el área de operaciones.

Así, cada una es el complemento de la otra en la responsabilidad del vuelo para la seguridad de la aeronave, la tripulación y, sobre todo, los pasajeros, quienes, en su mayoría son hombres militares del Ejército Nacional, entre comandantes, oficiales, suboficiales y soldados, que no pueden ocultar su asombro al ver tres mujeres en la cabina de un avión y ejecutando tareas de vuelo, pero tampoco pueden ocultar su agradecimiento y sentimientos de felicitación hacia ellas, al darse cuenta de su buen trabajo y de su capacidad para ocupar cargos que anteriormente eran vistos como exclusivos de hombres.

Para ellas, su compromiso es y será siempre servir a Colombia, son conscientes de que cada uno de sus vuelos requiere de profesionalismo en cada uno de los procedimientos y, lo más importante, trabajo en equipo. Se proyectan para continuar avanzando en cada una de sus especialidades, son ejemplo para otras mujeres militares y son guía para que todas puedan seguir ocupando cargos y aceptando retos para desempeñar de manera idónea en cualquier área o especialidad del Ejército Nacional, como en la Aviación.